Theresa May busca acuerdos para el Brexit

por | diciembre 11, 2018

Theresa May se embarcará en una frenética ronda de diplomacia europea en un último intento de salvar su acuerdo con Brexit y su primer ministro después de un caótico día en el que se llevó a cabo el significativo voto del martes frente a la abrumadora oposición.

El primer ministro se reunirá el martes en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, para buscar “más garantías” de que el mecanismo de contención de Irlanda del Norte nunca entrará en vigor, aunque el No. 10 advirtió de que era improbable que se produjera un rápido avance.

¿Votación en enero?

Downing Street dijo que la votación podría retrasarse hasta enero, lo que reduciría el tiempo disponible para aprobar la legislación necesaria para completar la salida del Reino Unido, lo que provocaría una creciente preocupación de que se produjera una Brexit sin acuerdo.

Con más de 100 diputados conservadores haciendo cola para votar en contra del acuerdo Brexit, May admitió humillantemente ante el Commons que “si seguimos adelante y celebramos la votación mañana, el acuerdo sería rechazado por un margen significativo”.

El primer ministro espera ahora obtener un intercambio de cartas o declaraciones laterales en las que se comprometa a que la cláusula de bloqueo del acuerdo de retirada, que podría mantener al Reino Unido en una unión aduanera indefinida, sería temporal y no es probable que entre en vigor. Sin embargo, Downing Street admitió que el documento puede no ser legalmente vinculante, lo que significa que no estaba claro que satisficieran a los diputados escépticos, en medio de la intensa presión de los Tories rebeldes y del partido Unionista Democrático para que se deshicieran de la barrera de contención.

El Partido Laborista indicó que presentaría un voto de censura si May fracasaba en sus negociaciones de emergencia, diciendo que si volvía sin cambios significativos “habrá perdido decisiva e incuestionablemente la confianza del Parlamento”.

Los Brexiteros duros cuestionaron lo que May podría lograr. Jacob Rees-Mogg dijo que fue un “día podrido y humillante” para el gobierno, ya que antes había acusado a May de no gobernar porque no “tuvo la gentileza” de presentar su acuerdo ante los diputados para que lo aprobaran.

Fuentes del gabinete también expresaron su preocupación por la estrategia de mayo, al haber cancelado la votación -que algunos querían que se celebrara- sin que la UE se hubiera adherido todavía a nada. “No parece haber ningún tipo de plan”, dijo uno.